HISTORIA

La capacidad creativa del muralista David Alfaro Siqueiros y el interés de Manuel Suárez en financiar la construcción de una imponente obra de arte, fueron la combinación perfecta para crear el emblemático Polyforum. Cuando el mecenas le extendió la invitación al artista, acordaron la elaboración de un mural que sería alojado en la sala de convenciones del Casino de la Selva (Cuernavaca, Morelos).

El 7 de septiembre de 1964 ambos firmaron un contrato en el cual Siqueiros se comprometía a pintar 18 cuadros de 4 metros de largo por 3.5 metros de alto, en un plazo no superior a dieciocho meses. A cambio, el contratante pagaría 20 mil pesos quincenales y cubriría todos los gastos relativos a los materiales y personal requerido.

El primer paso fue la construcción de un taller lo suficientemente grande como para albergar y trasladar  los paneles, cuyo peso aproximado era de 550 kilos cada uno. Una vez concluido, Siqueiros lo llamó La Tallera en homenaje a la mujer, sinónimo de fertilidad, creación y fecundidad, localizada en la calle Venus número 7, en la colonia Jardines de Cuernavaca.

Después de casi un año de trabajo, Manuel Suárez tomó la decisión, por sugerencia del arquitecto Guillermo Rossell de la Lama, de reformular el proyecto con el muralista y sacarlo del Casino para llevarlo a la Ciudad de México, justo al lado del Hotel de México, la obra inmobiliaria que le daría sustento económico.

Don Manuel soñó un día con un enorme diamante alargado, sostenido por cuatro columnas que formaban una armadura montada en un anillo. Cuando comentó esta idea a los arquitectos Rossell de la Lama y Ramón Miquelajáuregui, pusieron manos a la obra y diseñaron un nuevo edificio con cuatro niveles básicos sobre un área construida de 11, 643 metros cuadrados.

En el primero se encontraría el gran mural de Siqueiros, de 2,500 metros cuadrados de escultopintura titulado La Marcha de la Humanidad, que podría ser contemplado desde una plataforma circular y giratoria, a diferencia de los murales tradicionales donde el espectador es quien se pone en movimiento.

En el segundo nivel se tenía planeado un foro para la venta y exhibición de artesanías de todo el país y un espacio circular para presentaciones de teatro, danza y conferencias.

En el tercero, una galería de arte destinada a la exposición de trabajos de artistas mexicanos y extranjeros. Finalmente estaría el sótano, pensado como una prolongación de la tienda de artesanías. Así el nuevo espacio sería un foro múltiple: un Polyforum.

El 15 de diciembre de 1971 se inauguró la magna construcción, acto al que acudieron importantes personajes de la sociedad mexicana