El Polyforum Cultural Siqueiros

El Polyforum es, sin duda, la obra de mayor envergadura del muralista. Es el monumento que reúne todas las propuestas conceptuales e ideológicas que desarrolló a lo largo de su carrera.

Esta arquitectura altamente tecnificada para su época dio la posibilidad al artista de poner en práctica las líneas teóricas de su pensamiento artístico: el concepto de la poliangularidad, la caja plástica, la esculto-pintura, el espectador en movimiento, el uso de la tecnología, el pensamiento político y los resultados de la concepción del taller-escuela.

Asimismo, el Polyforum es el reflejo de la construcción de los sueños de don Manuel Suárez, uno de los empresarios que con agudeza política y un fuerte vínculo afectivo por el país, buscó posicionar a México como un destino turístico de primer nivel a través de una sólida y cosmopolita infraestructura hotelera.

La visión del empresario no se limitó a la simple creación de centros turísticos como prestadores de servicios;  la sensibilidad artística del mecenas hizo que su proyecto tuviera la fortaleza de socializar la cultura como parte de una visión integral de la proyección nacional e internacional que debía tener México,  a partir del fomento a las artes.

El 18 de julio de 1980 se declaró Monumento Artístico la Obra de David Alfaro Siqueiros, sea de propiedad nacional o de particulares, y el 28 de octubre de 2014 el  Gobierno de la Ciudad de México lo declaró Patrimonio Cultural Urbano de la Ciudad para asegurar su futuro como bien cultural y patrimonial de interés público.

El  muralismo mexicano, movimiento artístico del siglo XX que veía en la socialización del arte un instrumento para la transformación social, es sin duda uno de los movimientos que identifican a México en la historia del arte universal.

La pintura mural mexicana y sus principales protagonistas, Diego Rivera, José Clemente Orozco y David Alfaro Siqueiros, cada uno con sus resoluciones formales y características iconográficas propias, plasmaron la realidad del país con perspectiva social y revolucionaria.

Entre los muralistas, David Alfaro Siqueiros se distinguió por su vanguardismo, tanto en las doctrinas estéticas como en el uso de materiales experimentales, de tal forma que sus proclamas e impulsos desataron una revolución plástica de alcances internacionales.

El muralista impulsó e incorporó para su producción artística el uso de materiales industriales como la piroxilina, la pistola de aire, el concreto, el asbesto, una diversidad de plásticos y la luz eléctrica; así como las tecnologías más avanzadas de la época. La imagen fotográfica y cinematográfica fueron elementos que le ayudaron a dar soluciones de movimiento para el trabajo mural.

Para Siqueiros la pintura mural era en primera instancia un problema de complementación arquitectónica. Trabajó situaciones espaciales totales, lo que significó que concebía el mural como parte de un espacio arquitectónico absoluto.

Problemática

En los últimos años el inmueble y sus murales han sufrido una doble afectación debido  a la insuficiencia de recursos de sus propietarios, la familia Suárez, para mantenerlo en óptimas condiciones:

  • Los murales del exterior han padecido una afectación mayúscula —debido a los efectos de estar a la intemperie— que ha llevado tanto a su pérdida casi total en el techo del inmueble, como a un deterioro sensible en  los 12 paneles  que lo integran
  • El Centro Cultural lleva años sin ofrecer los eventos culturales, museísticos y artísticos del nivel que un centro de esta trascendencia amerita

El Centro Nacional de Conservación del Patrimonio Artístico Mueble (CENCOPRAM) del Instituto Nacional de Bellas Artes ha dictaminado que el edificio del Polyforum Cultural Siqueiros y su obra mueble requieren de “una intervención mayor”.

Por ello, con el consenso de académicos, expertos, artistas, vecinos y autoridades de la Ciudad de México se diseñó un proyecto de rescate que por primera vez en la historia del Polyforum  hará posible la restauración integral del edificio y sus murales.

El proyecto reconoce el valor  del Polyforum como Patrimonio Cultural  Urbano, lo que significa que garantiza su ubicación actual, la preservación de su arquitectura y de la obra artística que contiene, su carácter como espacio de interés público, al tiempo que lo posiciona como centro cultural crítico y experimental promotor de los debates contemporáneos, además de otorgarle  los recursos necesarios para su preservación, mantenimiento y operación a largo plazo.

El Proyecto integral ofrecerá a la comunidad una programación profesional a partir del encuentro entre la práctica artística y el pensamiento crítico, enriqueciendo así  la experiencia cultural de los visitantes.

A partir del diálogo entre la familia Suárez, propietaria del inmueble, las áreas de restauración y arquitectura del Instituto Nacional de Bellas Artes, la Universidad Nacional Autónoma de México, a través del Instituto de Ingeniería, y  las  secretarías de Cultura y de Desarrollo Urbano de la Ciudad de México, se llegó al acuerdo  para  la constitución de un Fideicomiso que aportará los recursos para la restauración integral, el mantenimiento y  la operación del Polyforum; asegurando su futuro como bien cultural y patrimonial de interés público.

Así, en un acuerdo inédito se plantea crear un Fideicomiso en el que los recursos económicos serán privados, pero la gestión será pública y en su órgano de gobierno participarán las principales instituciones culturales del país y  de la Ciudad de México.

Los recursos del Fideicomiso provendrán de la plusvalía de un proyecto inmobiliario que, sin mover ni tocar al Polyforum  y sin cambiar el uso del suelo con el que funciona desde su creación, lo pone al centro de un nuevo espacio público para la Ciudad de México.

No mueve ni toca al Polyforum

PROYECTO INTEGRAL

En menos del 15% del espacio total del predio, se levanta un esbelto edificio. Se genera una nueva plaza pública.

En la propuesta se re ubican los coches en sótanos para crear un foro abierto y público. Se crea una terraza mirador al aire libre que brinda una vista diferente de la ciudad y el Polyforum.

 En el plano inclinado del proyecto se reflejan los 3,500m2 de murales del techo del Polyforum permitiendo admirarlos desde la plaza o la calle.


Se crean gradas publicas para apreciar los murales de la zona norte del Polyforum, actualmente semiocultos.